La NASA anunció un nuevo aplazamiento en la misión que debe traer de regreso a los astronautas Butch Wilmore y Suni Williams, quienes permanecen varados en la Estación Espacial Internacional (EEI) desde junio de 2024 tras las fallas de la cápsula Boeing Starliner.
La misión SpaceX Crew-10, originalmente prevista para febrero de 2025, fue reprogramada para “no antes de finales de marzo de 2025”, según confirmó la agencia espacial. La razón: los equipos de SpaceX necesitan más tiempo para completar el desarrollo de una nueva nave espacial Dragon que transportará a los cuatro miembros de la tripulación de relevo.
“La misión SpaceX Crew-10 de la NASA ahora tiene como objetivo lanzar a cuatro miembros de la tripulación a la Estación Espacial Internacional no antes de finales de marzo de 2025”, indicó el comunicado oficial.
El aplazamiento significa que Wilmore y Williams pasarán más de nueve meses en el espacio — en lugar de los ocho días inicialmente previstos cuando despegaron a bordo de la Starliner el 5 de junio de 2024.
¿QUÉ PASÓ CON LA STARLINER?
La cápsula Starliner de Boeing, que debía completar su primer vuelo de prueba tripulado, presentó fallas en varios propulsores y filtraciones de helio tras acoplarse a la EEI. Tras semanas de análisis, la NASA concluyó que regresar a los astronautas en la Starliner sería demasiado arriesgado y devolvió la nave vacía a la Tierra en septiembre de 2024.
La decisión dejó a Wilmore y Williams sin vehículo de regreso. La NASA optó por integrarlos en la rotación regular de tripulaciones de la EEI en lugar de organizar una misión de rescate adicional, que habría costado cientos de millones de dólares.
EL PLAN DE REGRESO
El plan actual contempla que la misión Crew-10 llegue a la EEI y releve a la tripulación de la Crew-9 — que incluye a Wilmore, Williams, Nick Hague y el cosmonauta Aleksandr Gorbunov. Una vez completado el traspaso, los cuatro regresarán a la Tierra a bordo de la cápsula Dragon de la Crew-9.
SpaceX lanzó la Crew-9 en septiembre de 2024 con solo dos tripulantes y dos asientos vacíos, reservados expresamente para los astronautas varados.
La NASA aseguró que tanto Wilmore como Williams se encuentran en buen estado de salud y han estado realizando tareas como ingenieros de vuelo de la expedición, contribuyendo activamente a las operaciones de la estación.
El caso ha puesto bajo escrutinio el programa Starliner de Boeing, que acumuló años de retrasos y sobrecostos, y ha reforzado la posición de SpaceX como el socio más fiable de la NASA para vuelos tripulados a la EEI.

