Así se observó el eclipse total lunar este 14 de marzo

La madrugada del viernes 14 de marzo de 2025, millones de personas en el hemisferio occidental levantaron la vista al cielo para presenciar un fenómeno que no se veía desde noviembre de 2022: un eclipse lunar total que transformó la Luna en una esfera de un rojo intenso, visible a simple vista desde el continente americano, parte de Europa occidental y África.

Las imágenes no tardaron en inundar las redes sociales. Desde Stonehenge, en Inglaterra, grupos de personas se congregaron para observar cómo la Luna entraba gradualmente en la sombra terrestre. En Estambul, la Luna roja brilló junto a la Torre de Gálata. En Ciudad Juárez, México, los fotógrafos capturaron la Luna de Sangre sobre el horizonte desértico. En Caracas, la luna eclipsada posó junto a las estatuas y monumentos de la ciudad. En Buenos Aires, los aficionados se reunieron desde las 3 de la madrugada.

En Colombia, la totalidad fue visible desde la medianoche del jueves 13 hasta las primeras horas de la madrugada del viernes 14 de marzo. Reportes de observación llegaron desde Bogotá, Medellín, Barranquilla, Cali y otras ciudades colombianas, donde las condiciones meteorológicas favorecieron la visibilidad en la mayor parte del territorio.

EL DESARROLLO DEL ECLIPSE

Según los datos de la NASA, el eclipse comenzó a las 11:57 p.m. del 13 de marzo (hora del Este) cuando la Luna ingresó en la penumbra terrestre. A la 1:09 a.m. del 14 de marzo, la fase parcial dio inicio con la entrada en la umbra, la zona más oscura de la sombra de la Tierra.

El momento más impactante llegó a las 2:26 a.m., cuando la totalidad comenzó: la Luna quedó completamente sumergida en la umbra y adquirió su característico tono rojizo anaranjado. La totalidad se extendió durante 66 minutos, hasta las 3:32 a.m. El eclipse finalizó por completo a las 5:56 a.m. con la salida de la penumbra.

LA CIENCIA DEL COLOR

El color rojo de la Luna durante un eclipse total se produce porque la atmósfera terrestre refracta la luz solar, filtrando las longitudes de onda cortas (azul y verde) y permitiendo el paso de las longitudes largas (rojo y naranja). Cuanto más limpia esté la atmósfera, más brillante será el rojo; la presencia de cenizas volcánicas o contaminación puede oscurecer el tono.

UN EVENTO PARA RECORDAR

Este eclipse fue el primero de su tipo en casi tres años. La NASA y National Geographic destacaron que el siguiente eclipse lunar total visible desde las Américas no se espera

hasta 2028, lo que convierte al del 14 de marzo de 2025 en un evento que marcará a toda una generación de observadores del cielo en Latinoamérica.

Las fotografías tomadas desde decenas de países — desde Ciudad de México hasta Ciudad del Cabo, desde Toronto hasta Ginebra — confirman que la Luna de Sangre sigue siendo uno de los espectáculos celestes más universales: gratuito, visible a simple vista y capaz de reunir a millones de personas bajo un mismo cielo.

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