El Departamento para la Prosperidad Social (DPS) emitió una alerta urgente a toda la ciudadanía colombiana sobre una nueva modalidad de estafa que está circulando en redes sociales y plataformas de mensajería como WhatsApp. Personas inescrupulosas están utilizando el nombre de la entidad para engañar a los ciudadanos, especialmente a las poblaciones más vulnerables del país.
La estafa más reciente consiste en la difusión de un supuesto “Bono Mujer de $850.000”, que según el mensaje fraudulento estaría destinado a mujeres mayores de edad en todo el territorio nacional y sería entregado por el Gobierno Nacional. El mensaje detalla requisitos falsos e incluye un enlace que redirige a sitios web ajenos al Estado colombiano, diseñados para capturar datos personales y financieros.
Prosperidad Social fue categórica en su respuesta: el Gobierno Nacional no ha creado ningún programa con esa denominación y no realiza inscripciones a través de enlaces compartidos en cadenas de mensajería, redes sociales ni páginas que no sean las oficiales de la entidad.
LAS MODALIDADES DE ESTAFA IDENTIFICADAS
Según la información publicada por el DPS tanto en su página oficial como en su cuenta de X (anteriormente Twitter), se han identificado al menos cuatro modalidades de fraude que utilizan el nombre de Prosperidad Social:
Correos electrónicos falsos de contratación o cotización. Los estafadores envían correos que imitan comunicaciones oficiales del DPS, con logotipos institucionales, nombres y firmas falsificadas de funcionarios reales. Los mensajes ofrecen supuestos contratos, solicitan cotizaciones o presentan aceptaciones de propuestas laborales. En algunos casos incluyen archivos adjuntos con resoluciones y pliegos de condiciones adulterados.
Mensajes o llamadas que ofrecen inscripciones o piden dinero. Personas se comunican con ciudadanos ofreciendo inscribirlos en programas como Renta Ciudadana, Colombia Mayor, el Bono Pensional rumbo al Pilar Solidario o la Renta Básica Solidaria. A cambio solicitan datos personales, copias de documentos de identidad e incluso dinero.
Cadenas de WhatsApp con bonos falsos. Como el caso del “Bono Mujer de $850.000”, cadenas que circulan con enlaces que dirigen a páginas fraudulentas diseñadas para robar información personal.
Simulación de reuniones o capacitaciones. Estafadores convocan a supuestas reuniones comunitarias o capacitaciones del DPS para recopilar datos bancarios, números de cédula y otra información sensible de los asistentes.
¿DÓNDE SE HAN DETECTADO LOS CASOS?
Según el DPS, las estafas se han reportado en varias regiones del país, con casos confirmados en Antioquia (promesas falsas de programas de vivienda social), Valle del Cauca (suplantación para inscribir personas en “Renta Ciudadana”), Bogotá (llamadas para “actualizar datos” con la amenaza de perder subsidios como la Devolución del IVA) y Meta (recolección masiva de cédulas y datos bancarios con ofertas inexistentes de subsidios).
CÓMO PROTEGERSE
Prosperidad Social recordó a la ciudadanía las siguientes recomendaciones para evitar caer en estas estafas:
Verifique siempre la fuente. La página oficial del DPS es www.prosperidadsocial.gov.co. Cualquier comunicación que no provenga de este dominio o de los canales oficiales debe ser tratada como sospechosa.
No haga clic en enlaces desconocidos. Los programas sociales del Gobierno se anuncian exclusivamente a través de los canales verificados del DPS, no por cadenas de WhatsApp ni publicaciones de redes sociales de terceros.
Prosperidad Social nunca pide dinero. Ningún funcionario del DPS está autorizado para solicitar pagos a cambio de inscripciones en programas sociales. Cualquier solicitud de dinero es un fraude.
No entregue datos personales por teléfono o mensaje. Claves bancarias, números de cuenta, datos de billeteras digitales o copias de documentos no deben compartirse por canales no oficiales.
Los correos legítimos del DPS terminan en @prosperidadsocial.gov.co. Cualquier correo proveniente de otro dominio es falso.
La contratación del DPS se realiza exclusivamente a través de SECOP II. Ningún contrato se gestiona por correo electrónico directo.

